Cuento Infantil


... A un niño


Hubo una vez, un niño que se enamoró de una flor. La vio por primera vez una tarde que su mamá lo mandó a regar el naranjo. La flor estaba justo detrás del árbol. En ese mismo momento estuvo seguro de que antes no estaba, que había brotado de la nada y para él. El niño jamás había visto una flor tan rara y la atesoró, a su manera. Día tras día, hizo hermosos dibujos pensando en ella y sus colores. Le cantaba canciones mientras se vestía por la mañana y por las noches pasaba largo rato pensándola hasta que se quedaba dormido y la soñaba. La flor le alegraba la existencia, sin embargo no iba seguido al patio a estar con ella, vivía muy ocupado recordándola. Se la había aprendido de memoria, pero un día, reparó en el olvido del olor de su flor y pensó que entonces era necesario ir a verla. Salió al patio y ahí estaba, completamente seca. El niño lloró sobre la flor gota a gota toda el agua que no le regó antes. La naturaleza tiene un orden sagrado, hijo- le dijo el sol, cómplice inocente de la muerte de su flor.

Sólo entonces, el pequeño egoísta entendió que la flor no era un objeto ni un recuerdo sino un ser vivo y por lo tanto podía morir? Lo de amar con hechos, que cuidar implica oportuno y responder felicidad con gratitud, no sabemos si lo llegó a comprender. Era sólo un niño cuando le sucedió, y éste cuento es Infantil.

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